sábado, 16 de mayo de 2009

EL TRAILERO DE LA RUMOROSA

Lic. Pedro Rivera Briseño

Hace mucho tiempo, sobre la carretera de La Rumorosa, un trailero manejaba a toda velocidad rumbo a Mexicali, pues su esposa estaba a punto de dar a luz y quería llegar rápido a su casa, ya que llevaba dinero para lo que se ofreciera, mas cuando iba a tomar una peligrosa curva perdió el control y se estrelló contra unas rocas.


El chofer se bajó del trailer todo aturdido, se miró el cuerpo y se alegró al darse cuenta que no le había pasado nada. Entonces esperó a que pasara alguien para que le ayudara o lo llevara a la ciudad, pero durante mucho tiempo nadie cruzó aquellos cerros. El hombre se quedó dormido y cuando despertó se sorprendió al ver todo oscuro; no entendía qué pasaba así que decidió caminar, caminó y caminó, avanzó una buena distancia, sabía que la salida de La Rumorosa estaba cerca y sin embargo, cuando se dio cuenta se encontró en el mismo lugar del accidente..

A los tres días hallaron el camión pero no al conductor; de él no se supo nada. Hasta que en una ocasión, años más tarde, un muchacho que manejaba un trailer se detuvo porque un hombre le hizo señas.

—Amigo, me llamo Francisco Vázquez y necesito con urgencia que mi mujer reciba un dinero porque va a tener un niño. Yo no puedo ir, mi trailer se descompuso y no lo puedo dejar aquí.

—Sí, señor, con gusto se lo llevaré —contestó el muchacho— sólo dígame dónde vive su señora.
El hombre le entregó un papel en el que anotó la dirección y el nombre de su esposa. Al despedirse, el joven sintió que un escalofrío le recorría la espalda, pues al darle la mano, el señor estaba tan frío como un muerto. El muchacho no le dio importancia, subió a su trailer y se encaminó a la ciudad de Mexicali.

Al día siguiente, fue a buscar a la señora pero no la encontró; alguien le dijo que ya no vivía ahí, que hacía tiempo se había cambiado. Sin darse por vencido, preguntó en varios lugares hasta que, por las señas del papel, una anciana le indicó dónde vivía. Al llegar dio unos golpes en la puerta y esperó a que le abrieran.

— ¿Dígame joven? —le preguntó la señora.
—Perdone, ¿aquí vive la esposa del señor Francisco Vázquez?
—Soy yo —contestó ella— ¿qué se le ofrece?
—Ayer en la carretera, su esposo me pidió que le trajera este dinero, porque se le descompuso el trailer...
— ¡No puede ser! —Lo interrumpió la señora tapándose la boca—. Mi marido murió hace cinco años.

Al muchacho le temblaron las piernas, le dejó el dinero a la señora, que se puso a llorar, y se fue para su casa todo asustado. Cuando llegó, apenas había cerrado la puerta cuando descubrió frente a él al trailero de la carretera y brincó espantado; sentía que una fuerza extraña lo invadía.

— ¡Gracias, amigo! —le dijo el muerto con voz cavernosa, mientras desaparecía.

El joven podía escuchar los latidos de su corazón y tardó un buen rato en recuperarse de la impresión. Tiempo después, al platicar con unos amigos, se enteró de que el trailero ya se les había aparecido a otros hombres, mismos que no habían cumplido el encargo del muerto, por eso se les fue secando el cuerpo hasta quedar como esqueletos.

FUENTE: Tomado del libro La Rumorosa y los aparecidos. Textos de Rubén Fischer. Puedes consultar el resto de las leyendas en esta dirección electrónica:

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/litinf/rumorosa/html/sec_3.htm

viernes, 1 de mayo de 2009

TIJUANA TERCER MILENIO


Lic. Pedro Rivera Briseño

Se trata de la figura de una mujer parada entre las casas construidas frente a la carretera que conduce al aeropuerto de Tijuana. Emerge sobre una ladera algo empinada, muestra un tamaño descomunal, luce formas perfectas y está totalmente desnuda, lo que en conjunto la convierte en un importante atractivo visual para residentes y visitantes. Esta escultura es visible desde una gran distancia y se ubica en la calle Ensenada de la Colonia Aeropuerto, en el extremo norte de esta ciudad fronteriza.

La escultura fue denominada como Tijuana Tercer Milenio, conocida de manera popular como La Mona o La Mujer Blanca, obra de un artista local. Creada con el propósito de celebrar el centenario de la ciudad, inició su realización en el verano de 1988 y se concluyó e inauguró en marzo de 1990. Se le considera una obra escultórica única debido a sus enormes dimensiones -supera los 17 m de altura-, estética y con un fin utilitario.

En realidad es una vivienda muy especial, pues cuenta con cuatro niveles bien distribuidos y comunicados: en la cabeza está la oficina, en el pecho una recámara con dos camas, en el estómago la cocina y en los glúteos se ubican los sanitarios, como una alusión a la vida real. Su construcción, además de contar con escasos recursos económicos, representó diversos problemas, pues requirió técnicas especiales, que fueron adaptadas por su creador Armando Muñoz García, quien invirtió casi dos años de trabajo intenso para concluir ésta, su primera obra monumental. Y no fue para menos, pues la cantidad de material utilizado alcanza en total un peso cercano a las 18 toneladas.


El autor de tan llamativa mujer es un orgulloso nativo de Tijuana que desde muy joven se inició en la pintura, además de haber incursionado en la escultura, la actuación en teatro, la literatura y todo lo productivo que su tiempo libre e imaginación le permitían hacer. Argumenta que la obra resultó un enorme esfuerzo individual sólo posible por el apoyo familiar y de algunas personas que creyeron en su proyecto.

Fuente: México desconocido No. 321 / noviembre 2003

miércoles, 15 de abril de 2009

EL CULTO A LA SANTA MUERTE
Estatua erigida en Tultitlán, Edo. de México


Lic. Pedro Rivera Briseño

UN ORIGEN INCIERTO

El origen del culto a la Santa Muerte es muy incierto, aún para sus mismos promotores. Algunos de ellos lo consideran un culto prehispánico, que sobrevivió a pesar de la oposición de la Iglesia católica.

Aunque es comprensible la extensión de este peculiar culto, pues responde a las necesidades más apremiantes de los mexicanos, especialmente en el contexto socioeconómico actual, caracterizado por el desempleo, la pérdida del poder adquisitivo y múltiples problemas en las relaciones interpersonales, conviene señalar que no se trata de una devoción auténtica, pues conduce a la idolatría, tan condenada por las Sagradas Escrituras.

Según los que promueven esta «devoción», se trataría de la supervivencia del culto a Mictlantecuhtli, que, en la mitología azteca, es el dios de la muerte, señor del Mictlán, el silencioso y oscuro reino de los muertos. Esta divinidad prehispánica se asemeja al dios maya Ah Duch, al que solía representársele como un cuerpo putrefacto con una cabeza casi calavérica adornada con campanas y collares de huesos y plumas.

A Mictlantecuhtli se le representaba como un esqueleto, o al menos su cabeza es una calavera. Los aztecas, con el fin de tener aplacado a Mictlantecuhtli, le enviaban regalos suntuosos, entre los que no faltaban pieles de hombres desollados para que cubriera sus huesos descarnados.

Otros difusores de este tétrico culto lo consideran de origen africano, introducido por los miles de esclavos africanos que fueron arrancados de su tierra para trabajar en los territorios conquistados en el Nuevo Mundo, aunque esta teoría es poco consistente.
La colonización española logró disminuir el culto a la muerte, pero no erradicarlo, de manera que permaneció oculto hasta el siglo XIX, cuando ocurrió un resurgimiento en su devoción.

La Santa Muerte se le apareció en una visión a un brujo chamán del pueblo de Orizaba, en el estado mexicano de Veracruz. Según esta versión, la Santa Muerte le ordenó a este chamán difundir su culto. Ella, por su parte, se comprometió a auxiliar grandemente a quien acudiera a ella en búsqueda de ayuda. A partir de allí, su culto se ha difundido tanto que encontramos comunidades en Internet que propagan esta devoción.

La festividad de la Santa Muerte se celebra durante tres días, del 31 de octubre al 2 de noviembre. La noche del 31 de octubre se reza un rosario para vestirla con la túnica apropiada (a veces de blanco como a una novia).
El 1 de noviembre se le hace una ceremonia para agradecerle los favores concedidos a los vivos y el 2 de noviembre encabeza los rituales para recordar a los que ya se fueron.

Su altar está repleto de ofrendas y velas multicolores, mientras que a su alrededor se postran sus fieles seguidores con voces de arrepentimiento y devoción. Sin embargo, no se trata de una representación virginal religiosa, sino de la escalofriante imagen de una siniestra calavera.
La tenebrosa figura es reconocida en México como la "Santa Muerte" y es idolatrada por un considerable número de adeptos que se incrementa a diario.

De manera similar a un santo de la religión católica, su imagen cuenta con una estatua, aunque ésta consista de un esqueleto envuelto en un vestido y velo brillantes, con una cabellera larga y lacia, y unas manos cuyos huesos son adornados con anillos y joyas de perlas, oro y plata, mientras sostiene una guadaña amenazante.
Debido a la creencia de que prefiere no ser llamada por su nombre, se dice que la muerte agradece si es nombrada con cariño con el uso de alguno de sus apodos favoritos, tales como "La Comadre", "La Bonita", "La Flaca", "la Señora" o "La Niña".

Hoy la veneración a esta deidad se extiende por varias regiones del territorio mexicano, siendo narcotraficantes y otros delincuentes sus más fervientes creyentes.
Aunque la Iglesia Católica condena esta veneración, denominándola como "pecaminosa", algunos asocian esta práctica con la Iglesia. Mientras tanto a la mayoría de sus seguidores parece no importarle la contradicción entre su religión y el culto pagano a "La Comadre".
Por ello, se organizan rituales similares a los cristianos, incluyendo procesiones y oraciones con el fin de ganar su favor.

Muchos hasta llegan a erigir su propio altar en su hogar, oficina o negocio para sentirse protegidos por ella. El altar suele consistir de una estatuilla cuyas medidas va de 15 centímetros a tamaño humano, rodeada de distintas ofrendas, entre las cuales se encuentran arreglos florales, frutas, inciensos, vinos, monedas, dulces y golosinas, además de velas, cuyo color varía de acuerdo a la petición.
Como elementos indispensables se exigen los puros, los cuales deben estar constantemente encendidos, y el imprescindible pedazo de pan.


La gente acude a ella para pedirle milagros o favores relacionados con el amor, la salud o el trabajo.
Por otro lado, también se le pide por fines malévolos, tales como la venganza y la muerte de otros.
Sus simpatizantes suelen identificarse al portar algún dije o escapulario de su imagen, mientras que otros optan por llevar su figura de manera indeleble, al tatuársela en la piel.

Inicialmente su devoción era exclusiva de criminales, incluyendo contrabandistas, pandilleros, ladrones y prostitutas, quienes suelen hacerle peticiones, tales como el librarles de las balas de la policía o de cualquier otro mal, como por ejemplo, la cárcel.

El escritor y poeta mexicano Homero Aridjis, autor del libro "La Santa Muerte", ha seguido y ha documentado este fenómeno desde muy cerca.
En una entrevista, llegó a comentar que hay personas que incluso llegan a pedirle a la "deidad" que "les ayude a secuestrar o a asaltar a alguien".

Contradictoriamente, es fácil encontrar devotos del otro lado de la ley, entre ellos militares y policías, quienes piden una bendición para su pistola y sus balas. Incluso, la devoción a "La Flaca" se ha convertido en algo popular dentro de la elite política y empresarial.
Aquellos que acuden a su altar la veneran como si fuese una santa, persignándose y rezándole para que se cumplan sus peticiones.
El apego a esta creencia se ha extendido al territorio estadounidense con la inmigración de varios de sus discípulos, quienes afirman haber entregado su travesía a su "santa", llevando entre sus ropas imágenes de ella para mantener su continua protección.


A ella dicen deberle el lograr cruzar la frontera "sanos y salvos". Por su parte, la Iglesia afirma que el culto a la muerte es una "equivocación", ya que no es ninguna santa, mientras que sus fieles continúan vendiendo amuletos, devocionarios y escapularios con su imagen.


Para sus críticos, les será muy difícil eliminar el fervor que existe entre sus fieles creyentes.
Para sus seguidores, quizás sea simplemente el anhelo de querer creer en algo, aunque sea algo tan sombrío como la muerte, o tal vez sea un intento por restarle miedo al destino humano y simplemente ornamentarlo.

Fuentes:
La Palmainteractivo.com

http://www.vanguardia.com.mx/

domingo, 29 de marzo de 2009


LA REINA CALAFIA
Segunda Parte

Lic. Pedro Rivera Briseño


Origen del nombre California

El relato que acabas de leer (La Reina Calafia, Primera Parte) era muy conocido por los españoles que conquistaron México. Se enteraron de él en un libro bastante popular en esa época, llamado “Las Sergas de Esplandián”. En este se cuenta las hazañas del príncipe Esplandián, que era amigo de Talanque, el rey que se caso con Calafia. El libro fue escrito por Garci Ordóñez de Montalvo y se publico en España en el año de 1510. En ese tiempo se usaba la palabra “sergas” para significar hazañas, aventuras.

A los conquistadores españoles les gustaban mucho los libros del tipo de las sergas de Esplandián y los llamaban novelas caballerescas; trataban de aventura, batallas, personajes extraordinarios y lugares fantásticos. Por eso les impresionó tanto el relato de Calafia y la isla de California, de tal manera que lo comentaban animadamente entre ellos, al igual que las personas de hoy platican de las novelas que ven en la televisión.

Un grupo de esos conquistadores, encabezado por Hernán Cortés, vino en 1535 a lo que hoy llamamos península de Baja California. Pero hay que aclarar que ese tiempo esta no tenía ningún nombre todavía, y además no se sabía que era península, es decir, que está unida por el norte al resto del continente, sino que se creía que era una isla, rodeada de agua por todas partes.

En esos años había muchas ideas fantasiosas, pues, por ejemplo, se decía que esta “isla” era riquísima en oro y perlas, y que la gobernaba una mujer de gran estatura, casi una giganta; además se escuchaba que por estos rumbos había lugares habitados solo por mujeres.

Como comprenderás, a los conquistadores que venían con Cortés todo eso les pareció muy semejante al relato de la reina Calafia contenido en las Sergas de Esplandián, de tal manera que a esta tierra en que se encontraban le dieron el nombre de la isla fantástica que se describe en la novela. Fue así como la llamaron California.

Andando el tiempo se supo que se trata de una península y no de una isla, pero el nombre se conservó y además se aplico no solo a la península, sino también a la región que esta al norte. Para distinguirlas, a esta se le llamo Alta California y a donde vivimos Baja California.

La explicación del origen del nombre de nuestra tierra, que acabas de leer, está considerada como correcta por personas que han estudiado mucho sobre el asunto, y por lo mismo ya no se aceptan otras explicaciones que se daban anteriormente. Como ves, California es un nombre muy bonito, salido de las páginas de un interesante libro de aventuras.


Los españoles en la region austral de la peninsula


Quizá te desilusione el no ver a tu alrededor el oro ni las riquezas fabulosas que según se decía aquí abundaban, pero debes advertir que lo más valioso de todo es el trabajo y las virtudes de los hombres y precisamente con el trabajo de todos estamos haciendo una Baja California cada día mejor. Por eso si nos esforzamos en nuestras labores y en superar nuestra conducta personal, haremos de este lugar que se caracteriza por su progreso y su ambiente de cordialidad, justicia, bondad, Belleza, paz. ¿Puede haber mayores riquezas que estas?

Fuente: La reina Calafia y el origen del nombre de California (cuento para niños)
Dirección de difusión cultural del Edo. De B.C., Mexicali, B.C. 1977, Textos de David Piñera Ramírez.


P.D. DE “EL DIVULGADOR”: El documento Original, del autor Garci Ordoñez de Montalvo, contribuyó a precipitar la búsqueda de oro por los españoles en América del Norte. En 1535 cuando el explorador Hernán Cortés desembarcó con su tripulación en lo que hoy se conoce como Baja California, creyeron que habían llegado a la tierra de Calafia.

Una parte del original de este documento “Las sergas de Esplandián” fue traducida por Edward Everett Hale para la Sociedad de Anticuarios y la historia se imprimió en la revista Atlantic Monthly en 1864. En 1770, toda la costa del Pacífico estaba controlada por España y se le dio el nombre de California y a las personas de habla española que vivían allí, fueron llamados Californios. (Yoreme´s Weblog)





Garci Rodríguez de Montalvo tiene el honor, sin pretenderlo, de haber dado nombre a una amplia región del continente americano, ya que uno de los lugares imaginarios que aparece en la obra de Las sergas de Esplandián, una isla denominada Ínsula California, alcanzó notoriedad cuando los conquistadores españoles impusieron su nombre a lo que hoy es una amplia región de México y los Estados Unidos.

sábado, 21 de marzo de 2009

LA REINA CALAFIA
Primera Parte


Lic. Pedro Rivera Briseño

“En la isla, reinaba una mujer de proporciones majestuosas, más hermosa que todas los demás, y con todo el vigor de su feminidad. Ella no era pequeña, ni blanca, ni de cabello dorado. Era grande y negra como el as de los clubes. Pero el prejuicio de color no existía entonces. Era la más bella entre las bellas y lograba realizar grandes hazañas. Fue valiente, valerosa y con metas bien definidas. Fue, el más noble gobernante que habían tenido, así era la reina Calafia “. (Garci Ordóñez de Montalvo)

"Había una vez una reina llamada Calafia, que era muy hermosa. Su reino era una isla en la que abundaban el oro y las riquezas. Ahí podían encontrarse diamantes y zafiros, como si fueran piedras del campo. Esta riquísima isla se llamaba California y estaba muy lejos, por allá en el otro extremo del mundo.

En la isla California había solo mujeres, pues ellas odiaban a los hombres, de tal manera que no permitían que vivieran ahí ninguno. Todas las mujeres de la isla, al igual que su reina Calafia, eran guerreras muy valientes. Sus surcos, flechas y demás armas eran de oro. Montaban tigres, leopardos y panteras, como si fueran caballos. Entre todas las guerreras sobresalía por su belleza y valor la reina Calafia.

Cuando la reina se encontraba en el palacio, lucia su corona, en la que brillaban diamantes y un sin fin de piedras preciosas, así como su túnica de tela finísima, tejida solo para ella y tan larga, que cuando caminaban se la sostenían veinte doncellas. Pero al ir a la guerra cambiaba todas esas cosas delicadas por el casco,la espada y demás armas de combate.

Había también en esta isla fabulosa unos extraños animales llamados grifos, que tenían el cuerpo de un león, la cabeza y las alas de un águila y las orejas de caballo. Como imaginaras, estas fieras eran temibles, pero Calafia y a sus guerreras no les hacían daño, sino que les ayudaba a luchar contra sus enemigos.

En una ocasión la reina Calafia y su ejército de mujeres fueron a pelear a un lugar llamado Constantinopla, que estaba muy retirado de la isla California. Salieron en grandes barcos, con sus armas de oro. Llevaban también a los grifos, encerrados en enormes jaulas y los echaron a volar cuando tuvieron al frente a sus enemigos. Enseguida principió un combate tan extraño, que nunca has visto ni oído hablar de otro semejante. Los grifos cogían a los hombres con las garras y volando por el aire los levantaban hasta las alturas; luego desde allá los dejaban caer.

Calafia, como siempre, luchó con una valentía asombrosa, defendiéndose con el escudo y atacando con la espada. La batalla duro varios días y mientras transcurría sucedió una cosa inesperada: Calafia empezó a sentir en su corazón algo muy hermoso, que nunca había sentido…… el amor. Se enamoró profundamente de uno de sus enemigos. La reina Calafia, que siempre había odiado a los hombres aprendió de pronto que el odio es malo y que las mujeres y los hombres nacieron para amarse, tener hijos y formar hogares. Con ese nuevo sentimiento en su corazón, Calafia dejo las armas y ordenó a sus guerreras que suspendieran la lucha.

Estando ya en paz, el Rey Talanque, que hasta hacía poco era enemigo, pidió la mano de la hermosa reina Calafia… y se casaron y fueron muy felices".


Fuente: La reina Calafia y el origen del nombre de California (cuento para niños)
Dirección de difusión cultural del Edo. De B.C., Mexicali, B.C. 1977, Textos de David Piñera Ramírez.

sábado, 28 de febrero de 2009


LAS BURRICEBRAS

Lic. Pedro Rivera Briseño

La legendaria y famosa Avenida Revolución, que en el transcurso de su agitada historia han transitado millones de personas sobre sus banquetas en busca de placer, diversión, adquisición de algún bien material personal o “Souvenirs” para familiares y amigos, incorporó como un atractivo más para nuestros visitantes de todo el mundo, algo novedoso y único en el planeta: los singulares burros pintados a rayas al frente de una típica y muy mexicana carreta sobre la cual un sin número de turistas se han tomado la foto del recuerdo con el típico sarape tradicional y su sombrero de charro. Enmarcando un fabuloso escenario fotográfico para presumir a su regreso.


Cuando se creó el complejo turístico Agua Caliente en 1928, surge la idea de retomar el concepto de la fotografía en carreta y burro en el casino recién inaugurado como una atracción más para los visitantes, especialmente para los estadounidenses.


Pero a finales de los años treintas cuando se clausuro toda actividad en el casino Agua Caliente las carretas y burros se trasladaron a la Avenida Revolución donde la idea se transformaría completamente.


Existen varias versiones de cómo surgió la idea de pintar a los burros, pero la más socorrida nos dice que fue por 1940 cuando un fotógrafo de la Avenida Revolución se traslado a San Diego de paseo con su familia y tuvieron la idea de visitar el Zoológico del Parque Balboa de esa ciudad.


Dicho personaje realizó varias tomas incluyendo algunas cebras, llegándole una gran idea sobre el problema que se tenía con los burros albinos o grisáceos que no salían bien definidos con la cámara monocromática (blanco y negro) o de plano desaparecían de la escena, con esta inquietud y corazonada llega a su casa, y empieza a realizar las labores propias de revelado fotográfico iniciando dicho proceso con gran entusiasmo.


Al final y con gran júbilo se percató que las cebras aunque de fondo blanco, salían nítidamente en la fotografía, iniciándose con ello la rápida divulgación de este hecho, y empezaron a pintar los burros a semejanza de las cebras vistas en las fotos. Con ello se daba solución al problema que por mucho tiempo se tuvo. Además fue un gran atractivo para el visitante porque se les hacia curioso y hasta divertido el fotografiarse con una BURRICEBRA como se les denomino por extensión en la ciudad.


La tradición persiste hasta la fecha ya que visitantes de todo el mundo siguen tomándose la clásica fotografía con las burricebras en la Av. Revolución. Mucha gente ignora cómo se les denominaba anteriormente a estos burritos pintados a rayas ya sean blancas o negras.


Las burricebras se alimentan de mazorcas de maíz y agua. El maíz con todo y hoja los compran los dueños de los animales en los mercados de abastos de la ciudad por costales y así se los proporcionan a las burricebras.


Estos nobles animales tienen un habito muy particular: durante la jornada de labor no producen excremento ni orina, esto lo hacen cuando llegan a sus pesebres evitando así molestias tanto a sus dueños –que no tienen que ponerles bacinicas o limpiar a cada momento como se hace con los caballos- como al turista que no tiene que presenciar la suciedad u olerlas.


Cuando en un principio se decidió pintar las rayas a estos animales lo hacían con pintura de agua utilizando brochas para su aplicación. Al paso del tiempo -hasta la actualidad- se empezó a utilizar tintes para el cabello y cepillos.


viernes, 6 de febrero de 2009

DÍA DE SAN VALENTIN
Dedicado a todos mis alumnos (as)

Lic. Pedro Rivera Briseño

14 de febrero, día de los enamorados en España y del amor y la amistad en Hispanoamérica, fue señalada como día de fiesta cuando el calendario Católico Romano dedicó esa fecha para recordar a dos santos cristianos, uno de ellos San Valentín, martirizado por el emperador romano Claudio II.

La fiesta de San Valentín fue declarada por primera vez alrededor del año
498 por el Papa Gelasio I. La festividad fue borrada del calendario eclesiástico en el año 1969 como parte de un intento para eliminar santos de origen posiblemente legendario, aunque sigue siendo celebrada localmente por algunas parroquias.

Reproduzco texto original:
ExpresionMX.com (Raven08, 31 de Dic. 2008)


“Muchas fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.
Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.

Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar a cabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras “de tu Valentín”, de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida “From Your Valentine”; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.
Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la “fiesta de los valentinus”, donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.

En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación”. (Texto original: ExpresionMX.com)