sábado, 10 de enero de 2009


Para qué… estudiar y enseñar la historia

LIC. PEDRO RIVERA BRISEÑO


A continuación se transcriben algunos de los fragmentos más importantes de la conferencia “Para qué estudiar y enseñar la historia”, enunciada por el Dr. Enrique Florescano Mayet,(1) el 01 de septiembre del año 2000, en el Aula Isóptica (audiovisual) de la Unidad de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

El estudio de la historia es una indagación sobre el significado de la vida individual y colectiva de los seres humanos en el transcurso del tiempo. Hasta el momento no se ha encontrado otra guía mejor para adentrarse en la complejidad de la existencia humana que este arte, inventado en los albores de la humanidad.


Dotar a un pueblo de un pasado común y fundar en ese origen remoto una identidad colectiva, es quizá la más antigua y la más constante función social de la historia. La inquisición histórica nos abre al reconocimiento del otro y, en esa medida, nos hace partícipes de experiencias no vividas pero con las cuales nos identificamos y formamos nuestra idea de la pluralidad de la aventura humana.

El oficio de historiador exige una curiosidad hacia el conocimiento del otro, una disposición para el asombro, una apertura a lo diferente y una práctica de la tolerancia. En este sentido podemos decir que la historia es el oficio de la comprensión.


En los dos últimos siglos, pero sobre todo en el que está por terminar, el estudio de la historia se convirtió, más que en una memoria del pasado, en un análisis de los procesos del desarrollo humano, en una reconstrucción crítica del pasado.


Cuando el estudioso de la historia analiza los hechos ocurridos en el pasado se obliga a considerarlos según sus propios valores, que son los valores del tiempo y el lugar donde esos hechos ocurrieron.

Al proceder con este criterio de autenticidad, el historiador le confiere a esas experiencias una significación propia y un valor duradero, único e irrepetible dentro del desarrollo humano general. Por esa vía las experiencias individuales y los actos nacidos de la intimidad más recóndita se convierten en testimonios imperecederos, en huellas humanas que no envejecen ni pierden valor por el paso del tiempo.

Dice Ruggiero Romano(2) que cuando una vez le preguntaron por qué había elegido la carrera de historiador y no otras que parecían más excitantes, respondió: para leer bien los periódicos. Con esta ocurrencia quería decir que uno de los atractivos más interesantes de la historia es la posibilidad que ofrece de aprender a ver, más allá del escrito, la intención del que escribe... En suma, la investigación histórica enseña que no (existe) solamente el texto, sino sobre todo el contexto; que uno no puede servirse de un texto sin la crítica (filológica, semántica, conceptual) de ese mismo texto; que el acontecimiento aislado es poco significativo y que lo que cuenta es el mecanismo que articula un conjunto de acontecimientos.

En una obra ejemplar, que resume las bondades y los peligros del oficio de historiador, dice Luis González(3) que en la medida en que el historiador tuvo mayor cuidado en la crítica y selección de sus fuentes, mejoró sus métodos de análisis y entró en contacto con las ciencias y las disciplinas humanistas, en esa medida se transformó en un impugnador de las concepciones del desarrollo histórico fundadas en los mitos, la religión, los héroes providenciales, los nacionalismos y las ideologías de cualquier signo.


La conciencia de que nuestras vidas se realizan en el tiempo y se modifican con el transcurrir temporal la adquirimos primeramente en el seno de la vida familiar y en el propio entorno social.
La historia al recoger y ordenar el conocimiento del pasado, se convierte en el almacén de la memoria colectiva, en la salvaguarda de la nación. La historia es el saber que da cuenta de las raíces profundas que sostienen las sociedades, las naciones y las culturas y, asimismo, es la disciplina que esclarece el pasado de los individuos: es el saber que desvela las raíces sociales del ser humano.

Desde el inicio de la vida civilizada el conocimiento histórico ha sido el mejor instrumento para difundir los valores de la cultura nacional y para comprender el sentido de la civilización. En ese sentido la enseñanza de la historia es uno de los conductos más adecuados para conocer los valores universales que han guiado a la humanidad y un transmisor eficaz de los valores e identidades nacionales.

La reforma de la enseñanza de la historia y del sistema educativo no puede olvidar que la enseñanza “nunca es una mera transmisión de conocimientos o destrezas prácticas, sino que se acompaña de un ideal de vida y de un proyecto de sociedad”. Como dice Savater,(4) el proyecto democrático y universalista de educación debe rechazar “el servicio a una divinidad celosa cuyos mandamientos han de guiar a los humanos”, sea ésta “el espíritu de una nación o de una etnia”, de una clase o de un Estado.

Para llevar a cabo esta reforma sabemos que se requiere el esfuerzo conjunto de maestros y pedagogos, de alumnos y padres de familia, de las autoridades educativas y del conjunto de la sociedad. Espero entonces que esta obra (Para qué estudiar y enseñar la historia) sea especialmente leída por los maestros, a quienes está dedicada.

Semblanza consultada:


(1) Historiador mexicano, autor de numerosos libros y artículos sobre una diversidad de temas de la historia mexicana: el pasado prehispánico, la historiografía, la historia económica y social, la memoria, los símbolos y los mitos, las identidades, etcétera. Se le considera uno de los principales renovadores de la investigación histórica, pues introdujo en México el enfoque historiográfico de la escuela francesa de los Anales, con su interés por el estudio de los largos procesos históricos desde la perspectiva económica y social. (enriqueflorescano.com/main.asp - 15k)


(2) Uno de los más importantes exponentes de la historiografía económica del siglo XX de origen italiano, y uno de los profesores más eminentes que tuviera la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de la capital francesa y fallecido en 2002.(Hampe Martínez, Teodoro: Revista de Historia de América)


(3) (San José de Gracia, Michoacán; 11 de octubre de 1925 - 13 de diciembre de 2003), Reconocido como un comprometido precursor en el estudio de la Historia, parte integral de su obra está constituida también por los innumerables artículos y ensayos que Don Luis González y González a lo largo de décadas ha dejado diseminados en revistas especializadas en historia y en muchas otras de contenido e información cultural, como Historia de América, América Indígena, Vuelta, Nexos y Humanistas. Lo mismo que las diferentes fichas y colaboraciones realizadas para enciclopedias y diccionarios especializados, en español y otros idiomas. (Personalidades, Senado de la República, LX Legislatura)


(4) Fernando Fernández Sabater Martín (San Sebastián, 21 de junio de 1947) es un filósofo, activista y escritor español. Novelista y autor dramático, destaca en el campo del ensayo y el artículo periodístico. Premio Planeta de novela 2008 con La hermandad de la buena suerte. (es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Savater - 62k -)


Texto del artículo.
Fuente: www.geocities.com/revista_conciencia/florescano.html - 18k -

Semblanzas consultadas: Lic. Pedro Rivera Briseño
Correo electrónico:
mrhistoria@hotmail.com
Blog: http://historialamesa.blogspot.com/


Examen de Comprensión lectora
Tema: Para qué… estudiar y enseñar la historia.



Nombre del alumno (a) ----------------------------------------------------------------
Grado--------- Grupo----------

Actividad: Comprensión lectora
Instrucciones:

1. leer el artículo
2. pasar a Word el examen de comprensión lectora
3. subrayar en la misma computadora la opción que consideres correcta
con la función correspondiente: S
4. imprimir y en la siguiente clase me entregas el documento


1.- ¿Quien dicta la conferencia?:
a). Pedro Rivera Briseño
b). Enrique Florescano Mayet
c). Ninguno de los anteriores

2.- Cuando se analiza la historia debe ser desde una perspectiva:
a). Del lugar y tiempo en que ocurrieron los hechos
b). Desde el lugar y presente de quien analiza la historia
c). Las perspectivas anteriores no tienen sentido

3.- Según este texto, ¿Cuál es la función social de la historia?
a). Dotar al pueblo de un pasado común
b). Curiosidad hacia el conocimiento
c). Ninguna de las anteriores

4.- Esta es una de las características de quien escribe la historia:
a). Asumir una actitud a priori de los hechos
b). Asumir una actitud de tolerancia
c). Ninguna de las anteriores

5.- El conferencista sostiene que en el siglo XX:
a). La historia se convirtió en una memoria del pasado
b). La historia se convirtió en una reconstrucción critica del pasado
c). Ninguna de las anteriores

6.- Cuando se analiza la historia con una visión propia, pero con una perspectiva del lugar y del tiempo se le estará otorgando:
a). un criterio de autenticidad
b). un testimonio perecedero
c). Ninguna de las anteriores


7.- Dice el historiador de origen italiano Sabater, que cuando una vez le preguntaron por qué había elegido la carrera de historiador y no otras que parecían más excitantes, respondió: para leer bien los periódicos. Con esta ocurrencia quería decir que uno de los atractivos más interesantes de la historia es la posibilidad que ofrece de aprender a ver, más allá del escrito, la intención del que escribe... el contexto.
a). Verdadero
b). Falso
c). Existe un error en el planteamiento de la pregunta.